Boda Eli & Richie
Su historia comenzó sirviendo, compartiendo el mismo propósito. Entre jornadas, risas y momentos de fe, nació algo más profundo: una conexión que fue creciendo con el tiempo, guiada por algo mucho más grande que ellos.
El día de su boda no fue solo una celebración, fue un reflejo de todo lo que creen. Cada detalle hablaba de su esencia, pero hubo un momento que lo dijo todo: el lavatorio de pies.
Frente a todos, Eli y Richie se arrodillaron el uno ante el otro, recordando que el amor verdadero también es servicio, humildad y entrega. No fue solo un gesto, fue una promesa silenciosa de cuidarse, honrarse y caminar juntos en fe.
Y en medio de todo, una palabra que lo envolvía todo: Maranatha.
Un amor con propósito, con raíz y con dirección. Un amor que no solo se celebra… se vive.
Lugar: Green Box